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5 ENERO 2004 - SE LANZA EL PERIÓDICO INTEGRADOR JUVENIL

Actualizado: 8 ene

Como una utopía rural, muy de lejos. Como una historia que llega cansada a la gran ciudad, a la capital; apenas con las ganas, los sueltos y el tiempo justo para regresar. Porque ya se quedaba vacía La Marín, y ahí si... a pata a la casa. Cuantos no nos tocó "halar dedo" en la noche por quedarnos unos 20 minutos más en las tertulias urbanas, y ver desmoronados que el último Termas Turis ya había partido.

Leyendas como Eugenio de Santa Cruz y Espejo, fundador del Periódico “Primicias de la Cultura de Quito”, nos convencieron sobre el poder de la palabra; apuntamos esa fecha como nuestro lanzamiento, el 1er ejemplar del "Periódico El Integrador Juvenil" para compararnos en algo simbólico y coyuntural (La Nueva Ruralidad). Un 5 de enero de 1792, nada comparado con los medios digitales; nada comparable con el olor del papel fresco, saliendo a ritmo industrial de las imprentas en la Río de Janeiro. Caminamos muchos años por esas calles de la industria gráfica quiteña; y todas las capitales de Latinoamérica que cruzan. Nostálgicas noches quiteñas de vez en cuando nos quedamos con los prensistas celebrando alguna fiestas quiteña.

- Pero ñaño que hora es?

Porque ya me tengo que marchar; yo vivo lejos y debo llegar por lo menos a dormir.


A dormir; para al día siguiente levantarte por las mismas. Esa es la simbólica magia de vivir en la ruralidad de Quito, llegar un ratito, aunque sea a dormir. Pero cuando duermo no me quiero despegar de mis raíces, de mi memoria.


Esa necesidad de expresarnos era la misma de hoy, de escribir sobre nosotros, sobre nuestras historias, sobre nuestros propios personajes, sobre nuestras propias complicaciones. Y así nació nuestro Primer Periódico "El integrador Juvenil", diagramado en Word, impreso en la copiadora de Don Edi, (había descuento para los amigos), engrapábamos y de una, sin dudarlo, nos subimos a los Termas Turis (unidades de transporte público).

Si, así se escriben nuestras historias; un colectivo de jóvenes inspirados por generar opinión pública, vendiendo sus ideas en el bus. Ya éramos panas con la Asociación de Vendedores en el Playón de La Marín. Ya los amigos choferes y controladores nos bajaban nomás el volumen de la radio, porque entrabamos con nuestro producto: un ejemplar con historias, personajes y la palabra de los jóvenes. Nos reconocemos, al vernos parados en medio bus, mirando las caras atentas y largas que regresaban cansados a sus hogares, con la fuerza apenas para recibir, hojear y llevar a casa nuestras letras en una hoja mal diagramada por solo 25 centavos de dolar.

Ya lo que pasó en los siguientes años es responsabilidad y creatividad de cada uno de los integrantes que proponía, generaba ideas, y desarrollábamos otros proyectos locales: Cine Comunitario, Radio comunitaria, TV Comunitaria; es decir ya no había quien contenga esa energía juvenil. Y de Integrador Juvenil ampliamos el diálogo con otros actores locales en nuestro Valle. Y definitivamente el nombre de nuestro periódico local quedó como "El Integrador del Valle".


El diálogo intergeneracional fue siempre combustible para nuestros contenidos, éramos de los últimos periodistas rurales que redactábamos los reportes en papel. Antes de dar el salto a lo digital y las redes sociales. Obreros colectivos que crecíamos de forma integral vinculados con la comunidad, con nuestra propia comunidad.



Y pasamos, por el gusto de los medios impresos ha realizar Cines Reflexivos, Cine Comunitario, mirar juntos varias películas de corte latinoamericano y luego reflexionar. Debatir sobre el mensaje y nuestra realidad local; es decir no nos comíamos del todo el cuento, nos costaba digerir las ideologías. Y de tanto ver películas y cortometrajes latinos se nos prendió la gana de hacer uno propio. Y nos agarramos de una literatura infantil de un vecino nuestro. El escritor ecuatoriano Hernán Rodríguez Castelo aceptó ser nuestro padrino; nos acompañaba como tutor de nuestras ideas, escribía de vez en cuando para nuestro periódico y aceptó que adaptemos su obra "El fantasmita de la gafas verdes" a un cortometraje actuado por nuestro staff de novatos ilusionados por la comunicación local.


Al cumplirse casi 20 años de este proceso de formación comunitaria, nuestro colectivo que hoy se atrinchera en el 1er Laboratorio de Innovación Rural CREANDINO; nuestro equipo digitalizó varios de nuestros ejemplares, parte de la biblioteca rural que sostiene la investigación actual, contextualiza los más de 40 proyectos que hemos desarrollado, ejecutado y articulado en nuestra ruralidad y son el combustible para innovar y defender la nueva política pública rural.



Estos ejemplares en formato PDF son liberados para quienes no pudieron acceder a nuestros contenidos, para quienes eran nuestros seguidores, coleccionistas de ejemplares y lo puedan recordar. Y por supuesto compartan con las nuevas generaciones.

Para nosotros, para todo un batallón de jóvenes que por temporadas - sobre todo vacacionales - nos gustaba jugar a institucionalizar un modelo de comunicación que aporte en el desarrollo local. Y al final de la tarde, al cerrar nuestros primeros 20 años lo hemos logrado. Solo cabe señalar el mayor indicador de la historia de una parroquia rural, de un Gobierno Parroquial. En Julio del años 2013 la Asociación de Municipalidades del Ecuador, reconoció el esfuerzo de la planificación, de la Comunicación para el Desarrollo desde la GESTIÓN PÚBLICA con el 2do Lugar en esta Categoría; y ganándonos únicamente el Municipio de Cuenca, la institución de la 3ra ciudad más grande del país. Un indicador abismal del poder de la comunicación para todos, una comunicación democrática, incluyente y para el desarrollo.


PRIMEROS EJEMPLARES DIAGRAMADOS EN WORD












EJEMPLARES EN IMPRENTA




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